Die Mittelalter-Phantasie Märket auf Deutschland…1/3

O los mercados “medievales” alemanes, un resumen de aquello que me encontré en el mes de Mayo del 2008 por aquellas tierras a orillas del Rhin.

Un foto-post pendiente de publicarse incluso meses antes de que tuviese un blog.

Todo empezó de vuelta de Augst (o Augusta Raurica) un sitio a poca distancia de Basilea que merece otro post para sí sola. Por casualidad (como tantas cosas buenas de la vida) me encontré este cartel, y entendí de él lo suficiente como para considerarlo interesante:

Decidí que merecería la pena ver si había trenes de Basilea a Bad Säckingen, un sitio prácticamente a la otra orilla del Rhin, pero en la orilla alemana. Tuve suerte, y además tenía unas dos horas de tiempo para visitar eso, fuese lo que fuese.

(más…)

Published in: on abril 18, 2009 at 9:09 pm  Comments (2)  
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La batalla de Andagoste: 2ª parte, los problemas de la interpretación.

El hallazgo de un campo de batalla es algo ecepcional y muy dificil de interpretar. Algo tan fugaz (apenas unas horas) no dejan muchos indicios  para que sepamos qué ocurrió. ¿Cómo fueron los movimientos? ¿Quiénes eran los atacantes?

El primer estudio en profundidad de un campo de batalla como “lugar” arqueológico data de 1983, la famosa batalla de “Little Big Horn” (la revista National Geographic Magazine Nº170, dic. 1986 tiene un buen artículo sobre este estudio) el cual se llevó a cabo para tratar de esclarecer esta mítica batalla, a aprtir de los restos, materiales y humanos, que todavía seguían en el mismo sitio que cayeron en aquel día de 25 de junio de 1876. Las huídas, los grupos que resistieron, incluso algún fusil que dejaba marcas características permitiendo su rastreo, fueron redibujados sobre el terreno.

Recreación animada (GIF) de los movimientos de la batalla de Little Big Horn. A: Custer B: Reno C: Benteen D: Yates E: Weir

En rojo, el campamento y las fuerzas indias. Licencia GNU, origen, wiki commons

El caso de Andagoste

Al contrario que la anterior batalla, de la que tenemos testimonios orales y gráficos, en Andagoste nuestra única información es arqueológica. A priori, se desconoce el número y procedencia de las fuerzas, el resultado del encuentro, los movimientos previos  y posteriores…o incluso su existencia. Sólo los restos arqueológicos, inútiles por sí mismos, pero valisos si sabemos, por el contexto (posición, etc) interpretar qué significan.

Veamos el resumen que hace el director de las excavaciones, Jose Antonio Otxaran Larrondo, en su artículo en euskonews (de lectura recomendada):

El resumen de la Batalla de Andagoste pudiera ser así:

Hacia el año 38 antes de Cristo (1), un ejército de 1.200 a 1.800 soldados romanos (2) compuesto por legionarios, algunos veteranos de las Guerra de las Galias, (3), además de tropas auxiliares (4) se encontraban en el Valle de Cuartango (Alava). Iban o venían de atacar algún castro (5) cuando fueron cercados por tropas indígenas (6) en una colina deshabitada. Los romanos intentaron hacer un castra aestiva pero no lograron terminarla y dicha defensa no les sirvió pues se luchó dentro del recinto*. Al parecer los indígenas ganaron esta batalla (7).

Me gustaría ir desgranando aspectos que pueden interpretarse de varias maneras. Reconozco que mis conocimientos y la bibliografía a la que tengo acceso pueden ser escasos, pero, al menos, suficientes para plantear varias cuestiones interesantes. Contestando a Otxaran, vayamos punto por punto de las anotaciones a pie de página del propio Otxaran:

1 – admitiendo un par de años de más o menos.

Ningún problema con la numismática.

2 -[había de 1.200 a 1.800 soldados romanos]deducido por las dimensiones del campamento. La relación entre legionario y espacio ocupado eran fijas. No sabemos si los romanos estaban haciendo el castra cuando fueron sorprendidos por los indígenas o bien se vieron obligados a hacerlo al ser atacados. En este caso el número sería superior a lo indicado.

Completamente de acuerdo. Un campamento construido para guarnecerse, es por lógica más amplio que uno construido bajo ataque por razones puramente defensivas, y como bien dice, las superficies estipuladas para el número de legionarios, están descritas (aunque no suelan coincidir…pero esa es otra cosa) en tratados militares de la época:

1: Principia 2: Via Praetoria 3: Via Principalis 4: Porta Principalis Dextra 5: Porta Praetoria (main gate) 6: Porta Principalis Sinistra 7: Porta Decumana (back gate). De: Wiki Commons GNU Free Documentation License,

3- los anillos de hierro, privativos de los ciudadanos romanos, indican que eran legionarios. El inusual número de fíbulas tipo Alesia nos sugieren su participación en la Guerra de las Galias.

Es la primera mención que oigo a los anillos de hierro (no así de oro) como privativos de ciudadanos romanos. Desgraciadamente, no me ha sido posible encontrar la fuente de dicha afirmación, pero sí que dichos anillos eran “obsequidos” a los esclavos liberados como recuerdo de sus cadenas (hay una historia similar con Prometeo) y que de acuerdo a otras fuentes primarias, eran privativos de la orden equestre (la clase inferior a los senadores). Lamentablemente, no están expuestos en el Museo de Arqueología de Alava, y un anillo de hierro no tiene porqué ser de dedo. Esta cuestión se me queda para más tarde…Las fíbulas Alesia, en cambio, está mucho más claro su origen y uso militar.

4- al menos había honderos.

Sería extremadamente raro que una fuerza de legionarios no estuviese junto a contingentes auxiliares (especialmente infantería ligera y arqueros u honderos) . El tipo de lucha típico de  una legión romana implica combate a corta distancia, en orden cerrado. Cualquier otro tipo de licha significaba que el legionario estaba en clara desventaja. Un contingente de infantería o caballería ligera para cubrir los flancos, y honderos u arqueros para atacar a distancia son el complemento ideal. En este caso, tenemos una clara confirmación, en forma de proyectiles de hondas, de su presencia.

5 -llevaban máquinas pesadas de guerra: scorpios.[y por lo tanto iban o venían de asediar un castro]


Si estuviese claro de que se trataba de un contingente exclusivamente auxiliar, tendríamos lugar a polémica ( ver “Catapults in the cohors”, Duncan Campbell, Ancient Warfare Magazine Vol II, Nº 2). Pero tratándose de una fuerza con legionarios, hay quien propone la cifra de una ballista por cada 80 legionarios, y no sólo para casos de asedio, sino como práctica general. Pueden tener un alcance efectivo de 200 metros, y un máximo de hasta 600, con una cadencia de 6 disparos por minuto. Perfecto para atacar desde una distancia segura a fuerzas que no pueden responderte.

6- fíbulas, torques, guardamanos de puñal tipo Monte Bernorio…

Llegamos a uno de los puntos más polémicos: la identidad del atacante, tema espinoso por los escasos restos (Aparte de las fíbulas, ¿dos?). Hay que tener en cuenta que puedan ser de las fuerzas auxiliares romanas, provenientes casi con seguridad de Hispania, con lo que ello complica cualquier conclusión. Entre ellos, un elemento céltico por antonomasia: Un torque. Pero quizás haya que tener cautela con este objeto. Desde el siglo 4º a.C. en el que Titus Manlius Imperiosus derrotó en combate singular a un jefe celta, despojándole de su torque y poniéndosela al cuello, ganando el apodo “Torquatus”. Esta se convirtió en un símbolo de valor, y fue una condecoración militar usada hasta pasado más de medio milenio, como podemos ver en este busto, colgando en la pares superior, una a cada lado:

créditos: la excelente base de datos de romanarmy.com

7 -La lucha dentro del castra, el pasillo de escape en derechura a la salida más fácil del valle, el abandono de muertos (por la dispersión de clavos de cáliga)…[Al parecer los indígenas ganaron esta batalla ]

Vayamos por partes, que esta es la parte más complicada y polémica.

La lucha dentro del castra:

Modificado de :

Otxarán y Unzueta: en “La romanización en los valles cantábricos alaveses. El yacimiento arqueológico de Aloria”

Como vemos, sólo se encuentran 7 armas (desconozco cuáles y en qué estado) dentro del perímetro del los campamentos, y notablemente, ningún proyectil de honda (glande de plomo) que indicaría claramente que los romanos hubieron de luchar contra alguien que estaba dentor del perímetro. No encuentro ningún indicio para aceptar la tesis de Otxarán.

Edito: Ocharán me ha explicado que este es un plano preliminar, que sólo muestra una cuarta parte de los objetos, realizado al comienzo de la excavación en 1998.

Además, la oportunidad que tuvimos de comprobar la efectividad durante el rodaje de una defensa similar a la del camapamento original, de apenas medio metro de altura, y un foso apenas presente, dejó claro que pese a apenas disponer de empalizada, con las manos ocupadas por las armas, el peso del equipo, por no hablar de la ventaja del defensor al estar en altura, hacen que sea bastante difícil sobrepasar las defensas:

el pasillo de escape en derechura a la salida más fácil del valle:

Interpretar un “pasillo” de restos en un sentido (escape) u otro (llegada),  es notoriamente difícil. A pesar de que bien pudieron aguantar el ataque en el campamento,  pudieron verse obligados a retirarse de esa posición. O bien, tras haber entrado en el valle, tuvieron que refugiarse en ese campamento.

el abandono de muertos (por la dispersión de clavos de cáliga)

Wiki Commons

Una caligae, en este caso con unas 70 tachuelas. En andagoste se han encontrado 600, es decir menos de  las necesarias para hacer cinco pares de éstas. Edito: las encontradas son bastante más grandes que éstas, por lo que el número de caligae perdidas sería notablemente superior.

Conclusión:

La dificultad de interpretar y engarzar las conclusiones de cada aspecto son extremadamente difíciles. En estos momentos, la información accesible no es muy detallada, y los restos que están expuestos en el Museo de Arqueología de Alava carecen de explicación alguna. Todavía me queda por visitar la casa-torre de Urbina-Basabe, donde se muestra el documental, una maqueta bastante destacable, y creo (no estoy seguro)  algún resto más. Realmente, este raro y destacable hallazgo merece una publicación específica (y no en actas de congreso, sino libro), y no sólo para nuestro país (no tengo constancia de ningún texto en inglés). Miles de aficionados a la historia militar romana del mundo agradecerán que se hiciese así.

Edito: Ocharán me ha comentado que la publicación del libro está programada para el 2010.

Published in: on abril 7, 2009 at 12:33 pm  Comments (10)  
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