LLUVIA SOBRE EL RÍO

La mano de los vientos realiza finos trabajos de orfebre en el río,

ondulado en mil arrugas.

Y siempre que ha terminado de forjar las mallas de una loriga,

la lluvia viene a enlazarlas con sus clavillos.

“Libro de las banderas de los campeones y de los estandartes de los selectos”

Del sevillano (de Manís) ABU-L-QASIM AL-MANISI, llamado ASA AL-AMA. (Siglo XII):

Gracias, Isone

Y gracias a Andwar por la foto

Anuncios

Alarde de Villareal de Alava, 1552

Foto de Hirodusk

El otro día, buscando en Dialnet encontré un curioso artículo de Ernesto García Fernández sobre el alarde de armas llevado a cabo en 1552 en las aldeas dependientes de Villareal de Alava (Elosu, Nafarrete, Gojain, Urbina y Urrúnaga). El artículo se centra principalmente en la demografía, profesiones y apellidos de los llamados al alarde, por lo que trataré de concentrarme aquí en desarrollar la parte del armamento que carece del protagonismo de los anteriores aspectos en el trabajo original.

Según las actas de las Cortes de los antiguos reinos de León y de Castilla, los vecinos englobados en la cuantía de 3.000 maravedíes de riqueza o más  deberían poseer “cada uno lança e dardo e un escudo e fojas, o cota e baçinete de fierro sin camal  o capellina, o espada o estoque o cochillo conplido”. Aquellos que dispusieran de 2.000 a 3.000 maravedíes “una lança e espada o estoque o cochillo conplido, o baçinete o capellina, e escudo”. Son  precisamente las personas consideradas en la cuantía comprendida entre 600 y 2.000 maravedíes quienes debían tener “cada  uno ballesta de nuez de estribera con cuerda e avancuerda e çinto e un carcaxe con tres docenas de viratones”. A  continuación se hallan los que están entre 400 a 600 maravedíes, a los que se demanda la posesión de una “lança e un dardo e un escudo”. Entre 200 y 400 “una lança e un dardo” y los que se encontraran por debajo “aunque non ayan al sinon los cuerpos sean tenudos de tener lança e dardo e fonda”

Royal Armouries Leeds, de Fwiffo


El inventario del alarde de 1552 nos detalla el tipo de armas que poseían los convocados que acudieron al mismo (129):

Ballestas:  25, carcaj : 1, espadas: 98, puñales : 10, coseletes : 3 y medio, picas : 26, porqueras (un tipo de chuzo) : 24, lanzas : 14, jinetas (otro tipo de chuzo) : 26, machetes: 9, dagas: 1, dardos: 9, morriones : 3

El inventario del alarde de 1552 nos revela que esta lista había quedado desfasada (el dardo, jineta o lanza arrojadiza están en desuso) pero las armas de fuego tampoco aparecen, pese a haberse usado abundantemente en la toma de Granada (1492). Las picas suponen una novedad, así como el gran número de espadas (98 personas de 127  acudieron con una), que al contrario de otras armas listadas (ballestas, porqueras, machetes, etc) que pueden tener un uso cinegético o de heramienta, sirven exclusivamente para el combate, preludiando así el amplio uso de la espada “ropera” o de vestir. Una comparación con el equipo que el Concejo de Vitoria equipó a las milicias en 1482  (una buena ballesta, un cinto, un carcaj, un machete, cien tiros de saetas y un capote de paño) no hubiese quedado desfasado 60 años después. Debido a las numerosas carencias de armamento moderno observadas por el señor de Avendaño, exigió a numerosos vecinos equiparse con determinadas armas, cuyo número detallo a continuación:

Ballestas,   6; espadas,  36; coseletes,   17 y medio ; picas,   83; coraza, 1; y morriones ,  90.

Lo que nos da las siguentes cifras totales, de haberse cumplido dicho requerimiento (de lo que no poseo datos) para equipar a los 177 convocados:

Ballestas:  31, carcaj : 1, espadas: 134, puñales : 10, coseletes : 21, picas : 109, porqueras (un tipo de chuzo) : 24, lanzas : 14, jinetas (otro tipo de chuzo) : 26, machetes: 9, dagas: 1, dardos: 9, morriones : 93.

Lo que nos presenta un cuadro bastante claro de lo que el señor de Avendaño quería conseguir de sus vasallos en 1552: un cuerpo de aproximadamente un centenar de piqueros con morrión y espada, una quinta parte de ellos con coselete y el resto, aproximadamente una treintena, de ballesteros para poder atacar a distancia.
Como curiosidad comentar que apenas 14 años más tarde, en 1566, el rey de francia Carlos IX ordena a sus milicias de París (y por lo tanto, enemigos potenciales de las españolas) abandonar las ballestas y arcos y armarse de arcabuces.

Pon un tapiz de Bayeux en tu vida

bayeux_2

No el de verdad (son tapices, y el original es un bordado) y puede que sea de Kent y no de Bayeux,  pero bueno…¿Tienes un hueco en tu castillo? ¿Problemas con las paredes frías y húmedas? ¿La piedra que compraste en el Le-Roy-Merlin no quedó tan bien como esperabas en tu salón? Como diría Indiana Jones “¡Esto es un castillo! ¿Cómo que no hay tapises?”

¡A qué esperas para tapar y decorar las paredes de tu morada con un toque de distinción de la Normandie!

Puedes conseguirlo en la tienda de English Heritage, que en sus propias palabras (más…)

Disculpas y próxima actualización

Bueno, llevo ya casi un mes sin publicar,  porque aunque haya estado trabajando preparando otros artículos, eso no se verá hasta dentro de un tiempo (una cosa elleva a laotra, quiero profundizar un tema, encuentro más cosas…). Para compensar el tiempo perdido, en breve habrá doble ración, uno poco serio, y otro bastante más riguroso, pero ambos interesantes. También habrá más sobre vestimenta medieval en breve.

Por cierto, ya soy alumno de Geografía e Historia,  algo que era inevitable  🙄  . Me quitará tiempo para atender el blog, pero supongo que se compensará a la larga 😉

 

El recreoanacronista

 

 

Published in: on noviembre 8, 2009 at 3:06 pm  Dejar un comentario