1813-2013

M0numento a la Batalla de Vitoria, levantado en 1917, una magnífica foto de Shaury

Hoy, 21 de Junio, es el 197 aniversario de la misma. Comentaban que en esta batalla, como en tantas otras, llovió antes, lo que trajo buena suerte a los británicos (también debía estar el tiempo revuelto). Esto no impidió que decidiesen cambiar el nombre de la ciudad,  italianizándolo (por decir algo) con una “t” de más: “Battle of Vittoria”. La resonancia del nombre caló como la “batalla de la victoria” de la campaña peninsular del ejército inglés (todavía quedarían más, como el tristemente famoso asedio y quema de San Sebastián), comenzada en Agosto de 1808 con variable fortuna.

Creo que no existe ninguna película en la que aparezca esta batalla. En la literatura, en cambio, aparece narrada de la mano de Galdós en uno más de sus Episodios Nacionales, y también, aunque muy diferente en estilo y calidad, en la serie de novelas sobre Sharpe.

Lamentablemente, aunque el museo de Armería de Alava guarda muchas armas napoleónicas y pintorescas reliquias y trofeos de la batalla, no existe ninguna explicación sobre el desarrollo de la misma, como tampoco están señalizados los diferentes escenarios de los combates que tuvieron lugar aquel día. No hay espacio hoy en mi blog para describirlos, dada la complejidad y número de combatientes. Aquel que quiera informarse deberá consultar el inevitable libro de Osprey sobre la misma, existen dos más, el libro editado por el 175 aniversario, y otro más reciente por la editorial Almena.

Quizás por ello, y ante la perspectiva del cercano bicentenario, ya existe una asociación (Vitoria 2013) prentende organizar congresos, recreaciones de la batalla, grandes exposiciones, publicaciones, fuentes documentales, y todo tipo de actividades para su celebración durante el bicentenario. Espero que algo como esto:

Pueda explicarse pronto en Vitoria.

Como curiosidad, el 14º/20º regimiento de húsares (Kings hussars) británico todavía conserva como honroso trofeo… el orinal de plata de José Bonaparte.

Al conocer el resultado de la misma, el ex-admirador de Napoleón Beethoven, compuso una pieza con este título (Opus 91, Wellingtons Sieg oder die Schlacht bei Vittoria), para un artilugio llamado panharmonicon que no gozó de mucha popularidad y que resultó irónicamente destruido por un bombardeo en 1942. Afortunadamente,  y a pesar de ser una de sus obras menos interpretadas, suele ser fácil reconocerla por compartir características con 1812 de Tchaikovski…aunque he intercalado vídeos de uno de los mejores montajes, hay muchos más.

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