¿Qué es la recreación (o reconstrucción) histórica?

Como comenté en “Festival Romano de Santander” se dio el hecho de que por un momento, casi coinciden tres eventos “romanos” muy diferentes entre sí:

Por un lado, un mercado de artesanía y alimentación de ambientación romana. Por el otro, la zona de recreación histórica (grupos Cohors Prima Gallica, Lucentum, Museo de Badalona, y varios más) Y por último, el desfile de los grupos de las Guerras Cántabras, que bajaban de los Corrales de Buelna a Santander.

Esto me servirá para explicar en qué consiste la recreación histórica, dado que todo el fin de semana fui testigo de confusiones respecto a qué consistía y que parecen repetirse con el mercado medieval de Vitoria.

Fotografía de Daniel Rocal licencia CC. No es Santander, pero es otro mercado similar…con licencia CC “contagiosa” 😉

-En primer lugar, el mercado. Evidentemente, no van a dejar de vender chorizo, chocolate o empanadas, porque ellos van a ganarse la vida. Lo “romano” es mera ambientación: no pretenden educar sobre la comida o artesanía romana, sino vender lo que tienen en el puesto.

 

 

Foto de Migueljbr, también con licencia CC “contagiosa” 😉

-En segundo lugar, los festejos de las Guerras Cántabras, que a semejanza de otras fiestas como los moros y cristianos, o romanos y cartagineses, representan (nunca mejor dicho) la visión popular e idealizada o romántica de un hecho del pasado, de manera similar a los grupos de romanos de Semana Santa, o los diversos Alardes y Tamborradas.

 

 

Con permiso de la Cohors Prima Gallica ©

-Y por último lugar, los grupos que estaban (estábamos) en la zona acotada de los Jardines de Pereda dedicada a la reconstrucción histórica. Cada uno mostrábamos aspectos concretos (vida cotidiana tardorromana, el ejército alto y bajo imperial, herramientas, incluso marionetas…) del mundo romano.

Esto último sí es recreación o reconstrucción histórica: hay un esfuerzo y un trabajo de investigación, basándose en las fuentes de la época, escritas, pictóricas y materiales. La historia no es una ambientación, como en el caso del mercado, o una excusa para una fiesta, sino que reconstruirla fidedignamente es un fin en sí mismo, y que debe ser rigurosa dado que además, pretendemos tener una función didáctica.

Cada “hecho” tiene que ser revisado. Por ejemplo, algo sobre el futuro mercado medieval: ¿había cerveza en la villa de Victoria? La cerveza es muy típica de la Edad Media ¿no? Podrían tener, pero por ahora parece que no, así que en nuestra taberna, sólo deberíamos vender vino y como mucho sidra, porque no hay mención alguna a esta bebida.

No pretendo sino dejar claras las diferencias que hay entre estos eventos, que no son intercambiables entre sí. Gustando como me gusta la recreación histórica, más de una vez me he llevado una decepción al acudir a un evento anunciado como tal, y mi conclusión sulele ser que el fallo se debe más a la ignorancia respecto a lo que es, que a la falta de medios. Precisamente en el mercado de Vitoria-Gasteiz esto está cambiando, y tras muchas ediciones en las que no era sino un mercado medieval genérico (y lo sigue siendo en su inmensa mayoría), por fin se está aprovechando para sacar a relucir ese pasado, histórico, real, de la ciudad en época medieval.

¿Es importante para un vendedor atenerse a lo que se vendía en un mercado medieval? No. Lo que realmente le importa es que las ventas le vayan bien. ¿Para una representación teatral hace falta ir históricamente vestido? Generalmente tampoco, porque con una caracterización que permita identificar al personaje basta. Si se quiere ofrecer algo más realista y menos carnavalesco, sí es importante. ¿Y para alguien que quiera mostrar la historia real? Pues es básico, y punto.

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