Empezando una brigantina: pruebas…(segunda parte)

Me fastidia darme cuenta que esto lleva sin novedades desde hace un tiempo, más por no compartirlas que porque no pasen. En los próximos meses habrá novedades más asiduamente (muchas están ya programadas, pero todo a su debido tiempo 😉 ), pero para recuperar algo del tiempo perdido, lo más “urgente” viene aquí…antes de que sea historia, al menos reciente XD

Con algo que parece ya un hábito, tras un parón, vuelta a hablar de lo mismo: la brigantina.

Bueno, poco a poco, voy pasando los patrones de las placas según Craig Nadler  a papel, y de ahí a cartón, numerando cada una de las piezas e invirtiendo el patrón para las piezas simétricas, de tal manera que todas tengan su referencia y forma originales bien claras por el interior.

Mientras, el montón de piezas cortadas va aumentando hasta empezar a ser engorroso (menos mal que todas llevan etiquetaa, porque si no…). A modo de pequeña prueba he hecho (más o menos) una de las escarcelas, para ir viendo qué tal me salía, y probando diferentes “remaches” que diesen el pego pero que sujetasen bien con las placas de cartón y que no necesite un yunque para remacharlos…me temo que el número necesario seguirá siendo de cuatro cifras, pero el precio global no será excesivo y los venden en las papelerías en paquetes de a cien en tamaños estándar.

Problema muy evidente:  tener precisión a la hora de hacer los grupos de tres agujeros: es más fácil hacerlo bien si son puntos que agujeros, porque centrar el sacabocados de alicate tantas veces es complicado…quizás me haga una plantilla en madera que me ayude a hacer los tres agujeros de manera idéntica una y otra vez. O invento el sacabocados triple, pero va a ser que no…me alegro de descubrirlo ahora y no con placas de metal y remaches de verdad. Mucho. Como mis vecinos, si lo supiesen.

 

Ahora la idea es hacer el patrón de la brigantina en tela (otra más aparente que esa telilla de sábana fina y de otro rojo con más “cuerpo”) y de ponerle las placas de cartón. De esa manera, podré modificar las piezas que lo necesiten para poder tenerla ajustada a mi medida. Cortar cartón no cuesta tanto como la chapa, y desremachar para corregir las chapas tiene que ser…interesante y educativo. Si bien no me servirá para recreación histórica, sí tendré una reproducción bastante aceptable para disfrazarme o para roles en vivo…a unos diez metros dará el pego. Si nadie decide dispararme con una ballesta, claro…pero eso ya es un problema de por sí XD

Para terminar, una curiosa caracerística: no puedes “plegar” una coraza así ¿a que no? A ver cómo funciona con la brigantina completa…esto no lo había visto antes…

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Published in: on julio 31, 2011 at 10:01 pm  Dejar un comentario  
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Empezando una brigantina: pruebas…

Dado que necesito algo de equipo para el siglo XV, estaba pensando qué ponerme sobre el pecho y espalda. Aparte de la cabeza y manos, que son de lo primero que uno se debería proteger, y de la casi atemporal cota de malla, echaba en falta algo rígido para el torso, como una coraza…pero las corazas suelen tener dos problemas:

1: Las tallas. Sin probársela, es una lotería comprar piezas de armadura. Una que no te esté bien te puede hacer más daño y lesiones que un combate accidentado…Tuve una de talla “mediana”, pero la vendí porque era claramente mucho más grande (se clavaba en la garganta y estorbaba mucho al mover los brazos) y me hacía gordo. Mucho más gordo. Como 20 kilos (y pesaba la cuarta parte, qué cosas).

2: el precio: tengo buen gusto y me gustan las caras, qué le voy a hacer…

Es bastante difícil que pueda hacerme con las herramientas y conocimientos necesarios para hacer piezas de armadura de chapa (tiempo al tiempo…), pero hay una solución más sencilla técnicamente y que sí podría estar a mi alcance, también usada a finales de la Edad Media:

Una Brigantina.

Está compuesta de placas más pequeñas, sujetas a un soporte textil (una tela recia) que a su vez, van cubiertas de una tela de colores vivos (uno de los primeros usos del terciopelo…), que contraste con las cabezas de los remaches que mantienen en su sitio las placas. Éstas suelen ser relativamente pequeñas, más fáciles de fabricar en un taller pequeño (como sería mi caso) que una coraza entera. Para protegerlas del óxido, en ocasiones llevaban un baño de estaño.

Todas las fotos excepto la siguiente.

Desde luego, hace falta un patronaje adecuado, y un despiece del número y forma de las placas necesarias. Para eso, esta imprescindible web es la referencia que espero usar…porque es realmente complicado si quieres hacerte algo a medida y cómodo (que es uno de los alicientes de este proyecto…). Como podeís ver abajo, la disposición de las placas y su solapamiento siguen un esquema claramente anatómico (y marca cintura, que es la moda…masculina):

Brigandine15thcentury4_0.preview No hay que explicar que hay que llevar un jubón acolchado ¿verdad? Lo que esas placas pueden hacerle a tu ropa será casi igual a pasarles una lijadora…y con mala leche. Una docena de veces.

Por ahora, y en un rato que he estado trasteando en casa, no iba a tener ni taladros, ni troqueles, ni flejes de chapa, ni remaches de latón, pero algo tenía a mano para hacer un simulacro e ir experimentando cómo se hace una y qué problemas me voy a encontrar (algo así como la cota de malla sin remachar y la remachada…):

-Una carpeta de plástico: para sacar las “placas” (que hace tiempo usé para calcular cuántas escamas se necesitan para cubrir una superficie)

-Regla: para marcar bien las líneas

-Rotulador de CDs, para que no se me borren…y también para marcar dónde van los agujeros de las placas.

-Tijeras: para cortar las “placas”

-Encuadernadores de latón, para hacer de “remaches”

-Destornillador de estrella, para hacer los agujeros en las “placas” (uso inadecuado creativo de herramienta)

-Telas: tenía algo de lienzo moreno que me sobró de cubrir escudos y algo de tela barata que usé para probar el patrón de una capucha.

También, como se ve abajo, chinchetas de cabeza grande, para mantener las placas en su sitio mientras ponía los remaches.

Sujeté los trozos de tela con imperdibles.

Se posiciona la primera placa (las hice de 11×4 cm) sujetándola con las chinchetas…hay que hacer los agujeros antes de cortar las placas, para que no se doblen. Quizás con el metal no sea un problema, pero con este plastiquillo, sí.

Por el otro lado, la cara que se vería del tejido. La placa está en su sitio sujeta por las chinchetas, que se van sustituyendo por los remaches. Hay que tener cuidado al agrandar el agujero que ha hecho la chincheta para que pase el remache, par no romper las fibras, y así aguante más (es una armadura, y es importante…y va a pesar. No mucho, pero unos kilos sí). Una aguja de calceta o cualquier cosa con una punta redondeada (como un destornillador que haya sido usado inadecuadamente) ayudan en esta tarea.



Encontré que era más fácil meter primero los encuadernadores desde el interior para hacer el agujero de la tela en su sitio, que hacer un agujero en la tela y que coincidiese con el de la placa…siempre se mueve unos milímetros, aunque hayas usado las chinchetas para marcar dónde debe ir.

El curro de hoy. Me está llevando bastante más escribir esto, la verdad…pero empieza a parecerse a algo de verdad, al menos.

El resultado, visto desde el interior: he de admitir que con las ganas y las prisas, me colé, y la empecé a hacer de arriba a abajo, por lo que la placa que había puesto antes, me estorbaba al poner la nueva. Bueno, por estas cosas empiezo con una de plástico y no de metal y telas caras…

Desde luego, este sistema es factible de usarse para disfraces o armaduras para Rol en Vivo (ReV) porque la aparencia y rigidez (usando un plástico mejor, claro) pueden llegar a ser indistinguibles de una metálica.  Probablemente me haga una en plástico antes que en metal, para estar seguro que de verdad funciona…y quizás la segunda sea de aluminio por motivos parecidos.

Bueno, ahora lo que toca es buscar materiales  y herramientas e ir haciendo el patrón…también del jubón que irá debajo. Hacía tiempo que no publicaba algo, pero voy a ser franco: los comentarios me animan a dedicar algo más de tiempo a dar a conocer estas cosas porque demuestran que hay alguien interesado. Y no cuesta nada dejar uno 😉

Published in: on octubre 19, 2010 at 5:27 pm  Comments (10)  
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